Seguramente a más de uno o una les suene este concepto. Y es que la tecnología está en todas partes. De hecho la definición de la palabra tecnología viene a ser el conjunto o la suma de técnicas, habilidades, métodos y procesos que se utilizan para la producción de bienes, servicios u objetivos, como puede ser la investigación científica. Esto quiere decir que se puede aplicar a todo aquello que es susceptible de estudio e investigación. Aunque lo cierto es que solemos asociar la palabra a lo moderno y, sobre todo lo digital. Nada más lejos de la realidad, puesto que tecnología es prácticamente todo. Desde la invención de la rueda hasta la composición calórica o nutricional de los alimentos.
Esta ciencia, se ha erigido como un campo en evolución constante, logrando un gran impacto en aspectos tan esenciales como la nutrición y, por consiguiente, la salud. En los últimos años, a través de los numerosos avances científicos y tecnológicos, se ha conseguido mejorar de forma notable la calidad de los alimentos, aumentar su vida útil y desarrollar productos para consumo más saludables.
Nada como preguntar a los profesionales del sector de la hostelería y restauración para entender en qué medida ha contribuido la tecnología de los alimentos a la hora de crear nuevas recetas y platos. Nuestras amigas, las propietarias del servicio de catering La Frolita, nos confirman que gracias a esta ciencia, sus recetas son mucho más equilibradas, sin perder el arte culinario. Por lo tanto, podemos decir que la tecnología de los alimentos, juega un papel de gran relevancia en la nutrición y la salud, incluyendo la parte que le toca a la restauración.
Otro de los aspectos relevantes que tiene en cuenta la tecnología de los alimentos es el papel que juega la bioquímica a la hora de conocer como los diferentes nutrientes actúan en nuestro organismo, según sean consumidos o la contribución de esta ciencia a la industria alimentaria. Lo que nos lleva a la importancia que posee a nivel nutricional y de salud, como ya hemos comentado.
La ciencia al servicio de la alimentación
La tecnología de los alimentos hace referencia a la aplicación directa de los conocimientos científicos y las técnicas más innovadoras en lo que respecta a la producción, procesado, almacenaje y distribución de los alimentos. El objetivo principal de esta ciencia, no es otro que mejorar la calidad y seguridad de los alimentos. Del mismo modo que se ocupa de desarrollar nuevos productos alimenticios para la población. Dicha disciplina combina diversos aspectos de la ciencia de los alimentos, la ingeniería, la química y la microbiología, con la finalidad de alcanzar los objetivos citados.
Dentro del campo de la salud y la nutrición, la tecnología de los alimentos, juega un papel esencial, cada vez con mayor peso y relevancia. Esto se debe a que permite llevar a cabo el desarrollo de unos alimentos cada vez más nutritivos, seguros y accesibles para las personas. Gracias a estos avances, ha sido posible mejorar tanto la calidad como la disponibilidad de alimentos. Esto implica de forma directa una mejora generalizada en la alimentación de la población. Como ejemplo, la tecnología de los alimentos, ha hecho posible que los alimentos puedan ser suplementados con vitaminas y minerales esenciales, lo que ayuda en la prevención de las posibles deficiencias nutricionales que se pueden sufrir.
Por otro lado, ha facilitado en gran medida la creación y desarrollo de los alimentos bajos en grasas, azúcares y sal. Algo que, como todos sabemos, contribuye a que llevemos una alimentación mucho más saludable. A su vez, se han desarrollado alimentos funcionales con ingredientes muy beneficiosos para la salud, como pueden ser los probióticos, aliados de la microbiota o los ácidos grasos Omega 3.
La realidad es que la tecnología de los alimentos es una ciencia que contribuye a que podamos gozar de una mejor alimentación aunque no nos demos cuenta. Los avances que ha experimentado el sector en las últimas décadas son más que notables en todo lo relacionado con la tecnología aplicada al procesado de los alimentos. En este sentido, ha posibilitado que la conservación de los alimentos frescos sea más prolongada en el tiempo. Los métodos de conservación pasan por la pasteurización, el enlatado, el secado o el congelado entre otros.
Con estos métodos de conservación fácilmente aplicables, se preservan los nutrientes de los alimentos, al mismo tiempo que se reduce la contaminación por microbios. Esto se traduce en una gran mejora de la seguridad y calidad de los alimentos.
No podemos dejar de señalar otro de los avances de gran importancia que se han llevado a cabo dentro de la tecnología alimentaria: la ingeniería genética. Este campo ha permitido que se puedan modificar las plantas y animales genéticamente, con objeto de mejorar sus características a nivel nutricional y su resistencia a padecer enfermedades. A modo de ejemplo citaremos las diferentes variedades de arroz que se producen enriquecidas con vitamina A, con la finalidad de combatir la deficiencia de la misma en los países que se encuentran en vías de desarrollo. Esto nos lleva directamente a la creación de los denominados como alimentos transgénicos que son capaces de resistir plagas y enfermedades, eliminando la necesidad de recurrir a los pesticidas.
Aspectos relevantes de la tecnología de los alimentos
Esta ciencia tan completa y necesaria se basa en diferentes fundamentos, lo que quiere decir que abarca diversas disciplinas, por lo que se considera como una ciencia multidisciplinaria. Bioquímica, química y física, forman parte de los conocimientos que debe poseer un tecnólogo alimentario. Además, controla todos y cada uno de los diferentes procesos a los que son sometidos los diferentes alimentos, con objeto de evaluar su calidad y composición.
La tecnología de los alimentos, aplica la ingeniería de procesos que permite estudiar las diferentes etapas llevadas a cabo en la conversión de materia, para poder elaborar todo tipo de productos innovadores dentro del sector de la alimentación.
Los profesionales que se ocupan de la tecnología alimentaria, son conocidos como científicos de los alimentos o técnicos de los alimentos. Dentro de su campo de estudio, existe una rama que se ocupa del estudio de los microorganismos presentes en los alimentos. A esta rama se la conoce como Microbiología de los alimentos. Además de ocuparse del estudio de la composición nutricional de todos los alimentos disponibles, realiza estudios relativos al sabor, el aroma, la textura o el color de los mismos.
Como se puede comprobar, se trata de una ciencia completa que toca todos y cada uno de los aspectos de los alimentos, por lo que podemos conocer a fondo su composición y comportamiento.
De hecho, este es uno de los objetivos de la tecnología alimentaria, a los que podemos añadir los siguientes:
- Proporcionar la garantía de calidad de los alimentos necesaria.
- Contribuir al desarrollo y elaboración de productos innovadores dentro de la industria y que estos, sean de máxima calidad.
- Desarrollar alimentos con un elevado nivel en lo que a saludable respecta, para que cubra todas las necesidades dietéticas y nutricionales de cada persona a nivel individual.
- Asegurar la correcta higiene de los alimentos.
- Aplicar los mejores métodos de conservación de los mismos, en función del tipo de alimento.
- Crear y desarrollar alimentos completos que promuevan y motiven una dieta saludable y equilibrada en la población.
- Vigilar los diferentes procesos que se llevan a cabo dentro de la cadena de producción, venta y consumo, de tal manera que se cumplan unos estándares mínimos de calidad.
- Estudia la composición física, química y microbiológica de los alimentos.
Teniendo en cuenta los campos que toca y los objetivos esenciales de la tecnología de los alimentos, no es de extrañar que se trate de una ciencia con gran relevancia e importancia. Importancia que reside en las diversas y variadas actividades que desempeña a la hora de proporcionar alimentos seguros y de alta calidad para los consumidores finales. Aunque, en realidad, consumidores somos todos, incluidos los tecnólogos alimentarios.
Con su trabajo, aportan valor nutricional a todos los alimentos, de tal manera que cada individuo pueda satisfacer sus necesidades específicas. Garantizar la calidad de todo aquello que consumimos, mantener un análisis y estudio continuo para poder desarrollar nuevos alimentos, han convertido esta disciplina en una ciencia de gran relevancia para el progreso nutricional de toda la población.
Sin duda, gracias a los avances en este campo, hemos podido mejorar la calidad, la seguridad y la disponibilidad de los alimentos que consumimos. Los métodos de procesado y conservación de los diferentes productos, han permitido que los alimentos frescos estén disponibles durante todo el año, sin necesidad de esperar a la temporada para disfrutar de algunos de ellos.
A su vez, ha facilitado la producción masiva de alimentos, conllevando una mayor eficiencia y una reducción en los costes de producción. Lo que se considera sostenible y positivo para el medio ambiente. Por lo tanto, podemos concluir este artículo, asegurando que la tecnología de los alimentos, es una ciencia necesaria. Desempeña un papel crucial en la nutrición y salud de la población y tiene un impacto significativo en la industria alimentaria. Lo que repercute y beneficia a todos en más de un aspecto.

