Onduline bajo teja. Cómo funciona un sistema de impermeabilización de baja pendiente con garantía de 30 años.

733 (1)

Aunque pueda parecer que todos los tejados cumplen la misma función y tienen estructuras parecidas, lo cierto es que los detalles técnicos tienen bastantes diferencias, especialmente cuando se habla de impermeabilización. Dentro de los sistemas más utilizados en cubiertas inclinadas con teja, uno de los que más ha ganado presencia en los últimos años es el llamado Onduline bajo teja. Su implantación en obras nuevas y rehabilitaciones ha sido especialmente relevante en zonas donde la pendiente del tejado no permite trabajar con sistemas tradicionales sin asumir ciertos riesgos. Y es que cuando se habla de proteger una vivienda frente a filtraciones, condensaciones y humedad, cada capa cuenta, y esta en concreto tiene mucha relevancia.

Qué es exactamente Onduline bajo teja.

Lo primero que hay que tener claro es que Onduline bajo teja no es una marca de teja ni un tipo de cobertura final, sino un sistema intermedio que se coloca entre la estructura portante del tejado (ya sea de madera, hormigón o acero) y la cobertura exterior, que puede ser teja curva, mixta o plana. Este sistema está formado por placas onduladas bituminosas que, al colocarse en seco y de forma ventilada, sirven como barrera impermeable continua.

Estas placas se fabrican con fibras recicladas y se impregnan en betún asfáltico a alta temperatura. Su textura ondulada y su elasticidad permiten que se adapten perfectamente al soporte del tejado, creando una capa impermeable incluso cuando se instalan en cubiertas con pendiente reducida, donde las tejas por sí solas no garantizan una estanqueidad fiable. Al estar fijadas mecánicamente y no requerir morteros, el sistema es limpio, rápido y adaptable a múltiples configuraciones de cubierta.

Por qué se usa en tejados con baja pendiente.

Las cubiertas con poca inclinación suponen un reto particular. Cuanta menor pendiente tiene un tejado, más lenta es la evacuación del agua de lluvia. Esto aumenta el riesgo de filtraciones, sobre todo si el material de cobertura no tiene un sellado continuo, como sucede con la teja tradicional. Por tanto, contar con una capa impermeable bajo la teja deja de ser una opción y se convierte en una necesidad técnica.

En ese aspecto, Onduline bajo teja actúa como un escudo que impide que el agua que pueda colarse entre las tejas llegue a la estructura interior del tejado o a los elementos de aislamiento térmico. También evita que se produzcan condensaciones, ya que permite la ventilación entre capas, lo cual es clave para mantener un ambiente seco bajo la cubierta, algo especialmente valorado en construcciones donde se busca eficiencia energética y durabilidad.

Diferencias con otras soluciones impermeabilizantes.

Uno de los errores más frecuentes es pensar que se puede conseguir lo mismo con una lámina impermeable o un mortero hidráulico. Sin embargo, esas soluciones tienen limitaciones evidentes cuando se trata de tejados con cierta complejidad estructural o con inclinaciones inferiores al estándar habitual. Las láminas, por ejemplo, requieren una colocación muy precisa y suelen sufrir con los movimientos estructurales o los cambios bruscos de temperatura, generando fisuras o arrugas que con el tiempo pierden efectividad. Por su parte, el mortero puede presentar rigidez excesiva y aumentar el peso de la cubierta sin aportar ventilación alguna.

En cambio, el sistema Onduline bajo teja permite una instalación en seco, con placas ligeras, flexibles y resistentes a la intemperie, con una durabilidad certificada de 30 años y un comportamiento excelente tanto frente a las lluvias intensas como frente a la humedad ambiental constante. No es casualidad que cada vez se emplee más en rehabilitaciones patrimoniales, donde se busca mantener el aspecto exterior de la cubierta, pero reforzar su comportamiento técnico interior.

Montaje sencillo y adaptable a todo tipo de estructuras.

La instalación de Onduline bajo teja no requiere maquinaria compleja ni materiales difíciles de conseguir. Se trata de un montaje que puede realizarse sobre rastreles de madera, tablero continuo o forjados, siempre que haya una estructura que permita fijar las placas mediante tornillería específica. Lo interesante es que, gracias a su diseño ondulado, se pueden solapar unas placas con otras fácilmente, asegurando continuidad y evitando zonas de fuga. El sistema también se puede complementar con accesorios como caballetes ventilados, remates laterales o puntos de encuentro con chimeneas y ventanas de tejado.

Una de las ventajas más destacables es la reducción del peso total de la cubierta respecto a otros métodos tradicionales. Al no usar morteros ni capas adicionales innecesarias, el tejado gana en ligereza, lo cual reduce la carga sobre la estructura y evita problemas futuros relacionados con deformaciones o asentamientos.

Comportamiento ante el paso del tiempo y garantía real.

Uno de los puntos fuertes de este sistema es su resistencia al envejecimiento. Las placas se fabrican para soportar condiciones climáticas extremas: desde la exposición prolongada a rayos UV hasta ciclos de hielo y deshielo. Su composición les permite mantener la impermeabilidad a lo largo de décadas sin perder flexibilidad ni deteriorarse visiblemente, algo que muchas láminas sintéticas no pueden prometer tras unos pocos años.

La garantía de 30 años no es un simple reclamo comercial, ya que se basa en ensayos de durabilidad realizados en laboratorio y en pruebas reales sobre tejados colocados hace más de dos décadas. Esto genera una confianza razonable para quienes buscan una solución estable a largo plazo, sin tener que rehacer la cubierta con cada reforma o cada temporal.

Ventajas en proyectos de rehabilitación.

En las reformas de cubiertas antiguas, especialmente en viviendas rurales, edificios históricos o casas de pueblo, la instalación de un sistema como Onduline bajo teja permite mantener las tejas originales o sustituirlas por otras similares sin perder el carácter estético del edificio. Al no requerir mortero, se eliminan problemas habituales como el apelmazamiento, las humedades internas o el peso excesivo que puede agrietar estructuras envejecidas.

Esto ha hecho que muchas empresas especializadas en reformas integrales apuesten por este tipo de soluciones técnicas. Como bien saben los profesionales de Cubiertas Estévez, el éxito de una cubierta no solo depende de lo que se ve por fuera, sino de la manera en que se ha resuelto cada capa interna. Si se consigue una ventilación eficaz, un aislamiento térmico coherente y una impermeabilización duradera, el tejado puede mantenerse en condiciones óptimas durante décadas, incluso en entornos costeros, rurales o de montaña.

Cómo se comporta frente al viento y la humedad salina.

Una preocupación común en zonas costeras o en lugares con viento fuerte es que los sistemas de cubierta se levanten o se deterioren con rapidez. Las placas de Onduline bajo teja tienen una fijación mecánica directa al soporte estructural, lo que significa que no dependen del peso de la teja para mantenerse en su sitio. Esto ofrece mayor seguridad en caso de temporales o ráfagas intensas, ya que incluso si se desprenden algunas tejas, la impermeabilidad del conjunto no se ve comprometida.

Además, el betún asfáltico del que están hechas las placas presenta una resistencia natural a ambientes salinos, por lo que el sistema no se degrada en zonas cercanas al mar. Tampoco se oxida, al no incorporar elementos metálicos en su composición, lo cual garantiza una longevidad superior en contextos adversos.

Compatibilidad con soluciones de aislamiento térmico.

En las construcciones actuales se valora cada vez más la eficiencia energética. Una cubierta bien aislada puede reducir considerablemente el consumo de climatización en verano e invierno y, por tanto, disminuir el gasto en energía. El sistema Onduline bajo teja se integra perfectamente con paneles de aislamiento XPS o lana mineral, ya que permite su colocación justo bajo las placas onduladas o sobre el forjado estructural, según el tipo de cubierta.

Además, al tratarse de un sistema ventilado, evita que el calor generado en verano quede atrapado bajo las tejas, lo que podría sobrecalentar los materiales de aislamiento. Esa ventilación entre capas favorece el equilibrio térmico del conjunto y alarga la vida útil de todos los materiales que componen el tejado.

Accesorios y remates que marcan la diferencia.

Uno de los detalles que se suele pasar por alto cuando se habla de sistemas de cubierta es la importancia de los remates. No basta con que las placas se coloquen correctamente; hay que cerrar todos los puntos sensibles: cumbreras, limatesas, encuentros con muros, canalones, lucernarios, salidas de humos, etc. Onduline cuenta con una gama de accesorios que se integran en el sistema sin romper la impermeabilidad ni dificultar la ventilación.

Estos elementos, además de garantizar una protección completa del tejado, también mejoran su estética y facilitan el mantenimiento posterior. Una cumbrera ventilada, por ejemplo, permite evacuar el aire caliente que se acumula bajo la teja, mientras que una lámina tapajuntas evita filtraciones en la base de una chimenea sin necesidad de obras complicadas.

Un sistema cada vez más valorado en la arquitectura actual.

Arquitectos, técnicos de obra y proyectistas han empezado a incorporar de forma habitual este sistema en proyectos de todo tipo, desde promociones de viviendas unifamiliares hasta alojamientos rurales o naves agrícolas. La posibilidad de crear cubiertas estéticas, funcionales y técnicamente seguras sin renunciar a tejas tradicionales ha hecho que Onduline bajo teja pase de ser una solución puntual a convertirse en una opción habitual en cualquier proyecto serio de cubierta inclinada.

Además, el hecho de que cumpla con las exigencias del Código Técnico de la Edificación en materia de impermeabilización y ventilación hace que su prescripción resulte sencilla a nivel normativo, evitando sorpresas o complicaciones en fase de ejecución o inspección.

Una solución técnica con aplicación práctica real.

A lo largo del tiempo, muchos constructores y reformistas han comprobado cómo este sistema les ha permitido solucionar problemas de filtraciones crónicas, condensaciones ocultas o cubiertas que no soportaban bien el paso del tiempo. Al fin y al cabo, lo que se busca con un tejado es tranquilidad. Que cumpla su función con fiabilidad y que no obligue a intervenir cada pocos años para arreglos que podrían haberse evitado. Y cuando un sistema aporta esa seguridad sin complicar el montaje ni encarecer la obra de forma excesiva, lo lógico es que cada vez más profesionales lo tengan en cuenta.

Articulos mas populares

Apra, tu tienda online de confianza

El mundo de los artículos eróticos ha evolucionado en los últimos de una manera espectacular. El sector se ha reinventado para hacernos la vida más fácil y sobre

Topfranquicias, franquicias rentables

Topfranquicias es un directorio de franquicias rentables de España que alberga una gran listado de franquicias que se puede filtrar rápida y fácilmente con un efectivo buscador. Organizado

Disfraces originales online

Carnavales, fiestas temáticas, despedidas de soltero… son muchas las celebraciones que a lo largo del año incluyen un disfraz. Pero a veces hacerse con uno de ellos de

Compra de ropa por Internet: ¿más barato?

Comprar por Internet presenta innumerables ventajas, y una de las que más interesa al usuario es el ahorro económico. La compra de camisetas, pantalones, vestidos y cualquier prenda

Seguridad en las motos

Nadie pone en duda que la tecnología ha revolucionado el mundo. En el caso de la industria del automóvil ha ido acaparando elementos que han reducido de forma clara su

Facebook
X
Telegram
Reddit

Articulos relacionados